La responsabilidad social, pilar de los empresarios cristianos
La responsabilidad social impulsa a
los dirigentes de empresa cristianos a lanzar proyectos innovadores.
La
responsabilidad social que tienen los dirigentes de empresa
cristianos les obliga a lanzar «proyectos ejemplares
e innovadores» en el nuevo contexto económico
globalizado.
Es una de las conclusiones centrales del duodécimo
Congreso Mundial de la Unión Cristiana Internacional
de Dirigentes de Empresa (UNIAPAC) que llevaba por tema: «Reforzar
a los líderes empresariales para servir al la humanidad
en el mundo moderno», celebrado del 25 al 27 de mayo
en Lisboa.
En el acontecimiento participaron más
de mil ejecutivos procedentes de veinte países (de
Europa, del Norte, del Centro y del Sur de América,
de África
y del Océano Índico).
Entre los participantes se encontraban, entre otros, el
cardinal Renato Martino (presidente del Consejo Pontificio
para la Justicia y la Paz), Ernest-Antoine Seillière
(presidente de UNICE), Bertrand Collomb (Presidente de
Lafarge), Francesco Merloni (presidente del grupo MTS),
Lorenzo Servitje (fundador de Bimbo), Gerard Van Schaik
(presidente de EFMD).
Según informa un comunicado enviado ahora a Zenit
por UNIAPAC, el congreso sirvió para subrayar cuatro «puntos
destacados»
- «Las empresas y sus dirigentes, confrontados
a la globalización y a la fragilización de
sus actividades, están llamados a potenciar la formación
de sus empleados, teniendo en cuenta no sólo su
situación
actual, sino también su posible situación
futura».
- «La responsabilidad social de la empresa
y del dirigente comporta no sólo los tres aspectos
económico,
social y ambiental, sino que también tiene que tener
en cuenta la situación de cada persona y su realización
personal».
- «La responsabilidad social no puede reducirse a bonitas
palabras, sino que debe enmarcarse en un largo proceso a
largo plazo. Ser socialmente responsable implica poner en
la práctica proyectos precisos y analizar regularmente
su desarrollo».
- «Incluso en el difícil contexto económico actual, los dirigentes de empresa cristianos no sólo siguen teniendo la posibilidad de actuar para mejorar la situación, sino que además tienen el inmenso deber de hacerlo. Evitando tanto el optimismo ciego como la resignación, en particular cuando tienen que afrontar el desaliento, los dirigentes de empresa cristianos tienen que aceptar al mismo tiempo sus propias fragilidades (y las de los demás) y atreverse a asumir riesgos en su servicio a las personas a través de la economía, tratando de lanzar proyectos ejemplares e innovadores».
UNIAPAC reúne a más de 26 asociaciones con más de 35.000 miembros.

